Why what?

Y, ¿por qué no?

Jamás me hubiera parado a pensarlo. Pero si ese hombre me canta al oído todo el mundo se paraliza y los árboles vuelven a cantar y otra vez es verano y estoy sola y no hay nada más que música. Solo música. Todo es música. Y mis ojos se agrandan hasta colonizar toda mi cara y puedo ver el universo y es tango. Y sabes tan bien como yo que mi casa se llena de agua, de humo y de ruido. 

Y si de repente todo es música, ¿por qué no?

Madrugada.

De madrugada siempre
los cielos son más oscuros y las ideas más claras.
Por eso siempre te imagino a lunas llenas
y tragos cortos de cerveza.
Porque cuando los lobos aúllan,
y las prostitutas salen a bailar con las farolas,
y los alcohólicos empiezan sus jornadas de trabajo,
y los insomnes sueñan con almohadas,
y las niñas cursis con caballeros medievales
es cuando estoy realmente despierta
y puedo pensarte sin luz y con ganas.