Domingo


¿Qué tripa se te ha roto?
Voy a tener que dejar el vicio
de llamarte cada día a las dos de la madrugada.
No es sano, ni para mi ni para la factura.
Pero, ¿qué tripa se te ha roto?
Ninguna. Acabo de conocer a alguien…
No me lo cuentes.
Es la misma historia de siempre.
Cerebros conectados y otros cuentos.
Cine, copas, besos. Humo.
Mañana ya se habrá asustado.
Nunca serás una chica de anuncio.
Son las tres, habría que colgar.
No.
¿Me echarás de menos en Octubre?
Sí, pero así mi teléfono tendrá una tregua.
Buenas noches, tortuguita.
¡Espera!
¿Recuerdas que siempre nos quedará Lyon?