Hache (y Oscar)

Me llamo Clara Hache.
Estoy a punto de romperme la mandíbula por masticar chicle como si fuera el último día de mi vida.
Me pita el oído izquierdo.
Tengo exactamente 18 años, 3 meses y 27 días.
Estoy en clase de Imagen, escribiendo el guión literario para una fotonovela a partir de un texto de Marcel Proust , y rezando para que el examen de Lengua que tengo dentro de 1 hora y media sea decentemente fácil.
Me duelen los dientes. ¿Dónde tiro el chicle?
Hoy me he levantado de buen humor, y con los ojos enrojecidos.
Misterios de la vida.

¿Cómo se puede pretender que una mujer sea feliz con un hombre que insiste en tratarla como si ella fuera un ser humano perfectamente normal? (Adoro a Wilde)

Cuac

Hay un pato muerto en la orilla.
¿Puedo darle con un palito, mamá?
No hijo, los patos muertos no se tocan.
Quizá no está muerto del todo, ¿no mamá?
¿Llamamos a alguien para que lo salve?
No, cariño, está muerto.
Ya no podemos hacer nada.
Los patos muertos transmiten enfermedades,
no te acerques, no le huelas,
es sólo un bicho, no le mires.
Vámonos a casa.
Mamá, creo que el pato ha soltado una lágrima.
Los patos no lloran, Tristán, no lloran.