Berenjenas

Me dan un asco las berenjenas…

Pero si tú me invitaras a cenar berenjenas, me las comería.

Por cierto, te odio. Cenaría contigo, pero te odio.

Odio cada vez que me sonríes, con esa sonrisa tuya que parece que va a reventar y convertirse en mil estrellitas.

Odio cada vez que te acercas a mí y puedo olerte, porque hueles a melocotones y a playa nocturna.

Odio cada vez que miro hacia atrás, y me doy cuenta de que me observas de reojo…

Odio cada vez que te oigo cantar, porque me matas. Sin querer, pero me matas.

Te odio…

Pero cada vez que te miro, quiero comerte a besos.

Ridículo

Si fueras más tonto, me darías pena.

¿En serio lo que intentas es quedar por encima de mí?

Jajajajajaja. Es un gran chiste, sí.

No pienso gastar más palabras en decirte lo que puedo resumir en una:

RIDÍCULO.

Y aparte de esto, estoy esuchando Amy Winehouse y empezando a creer que soy la ostia.

Es más:

LA REOSTIA.