Papá cuéntame otra vez

Papá cuéntame otra vez ese cuento tan bonito
de gendarmes y fascistas, y estudiantes con flequillo,
y dulce guerrilla urbana en pantalones de campana,
y canciones de los Rolling, y niñas en minifalda.

Papá cuéntame otra vez todo lo que os divertisteis
estropeando la vejez a oxidados dictadores,
y cómo cantaste Al Vent y ocupasteis la Sorbona
en aquel mayo francés en los días de vino y rosas.

Papá cuéntame otra vez esa historia tan bonita
de aquel guerrillero loco que mataron en Bolivia,
y cuyo fusil ya nadie se atrevió a tomar de nuevo,
y como desde aquel día todo parece más feo.

Papá cuéntame otra vez que tras tanta barricada
y tras tanto puño en alto y tanta sangre derramada,
al final de la partida no pudisteis hacer nada,
y bajo los adoquines no había arena de playa.

Fue muy dura la derrota: todo lo que se soñaba
se pudrió en los rincones, se cubrió de telarañas,
y ya nadie canta Al Vent, ya no hay locos ya no hay parias,
pero tiene que llover aún sigue sucia la plaza.

Queda lejos aquel mayo, queda lejos Saint Denis,
que lejos queda Jean Paul Sartre, muy lejos aquel París,
sin embargo a veces pienso que al final todo dio igual:
las ostias siguen cayendo sobre quien habla de más.

Y siguen los mismos muertos podridos de crueldad.
Ayer morían en Bosnia ahora mueren en Bagdad.


Gracias a quien me descubrió esta canción.

(Iba a subir el vídeo, pero no me deja)

Dream

Volví, que tenía esto abandonado… es que soy una vaga.

Y lo que han podido cambiar las cosas en tan poco tiempo…

Aún creo que lo estoy soñando… No puede ser real…

Las cosas buenas nunca me pasan a mí…siempre a los demás.

Empezaba a ser pesimista, yo que siempre creí ser alguien alegre y optimista. Y resulta que sí! Que la vida es bella! Y que cuando menos te lo esperas, te ocurren las cosas que siempre soñaste.

Y así, feliz totalmente, y con ganas de gritar…me voy a ducharme.

😀

(Algún día, me gustaría llegar a ser como Liza Minelli)

Feliz sábado a todos. (El martes que viene es mi cumpleaños…eh? aviso a navegantes…)

¿Y si no quiero?

¿Y qué pasa si no quiero hacer caso a lo que he oído, a lo que sé que ocurre, a lo que me has dicho?
¿Y si no quiero?
¿Y si decido arriesgarme?
Ya sé… puedo caerme. Pero prefierlo arrpentirme, a odiarme toda la vida por no haberlo intentado.
Si me hago daño, espero que haya alguien para curarme las heridas. Y si no, me beberé mi propia sangre, la que brote de ellas, que me hará más fuerte. Más grande.
Pero no quiero ser la tonta de siempre, la que se martiriza por no haber arriesgado hasta la última célula de mi cuerpo, y sentir que eso es lo mejor. Porque sería engañarme a mí misma.
Y punto. Se acabó. Lo he decidido. Lo intentaré.
Y si fracaso, pues entonces da igual, volveré a estar como ahora.
Y total, no puede ser peor.

o7/o8

Nuevo curso.

Nuevo instituto.

Estaba ACOJONADA.

Pero me he enamorado de mi clase, de la gente, del instituto, del ambiente.

De todo.

No vaya a ser que luego me equivoque y resulte ser una caquita…

Se me cierran los ojos.

Me muero. (de sueño)

Hoy estoy feliz. (Y viendo Sé lo que hicisteis…)

Bye

No sé cuándo volveré a conectarme, a actualizar…
Porque mi madre (sí, yo también tengo una madre) ha decidido que soy malísima y que tengo que estar castigada indefinidamente.

Os dejo con un trocito de una canción de Ismael Serrano que se llama Casandra y que he descubierto por casualidad.
Si podéis, escuchadla. 😀

“Creo en ti Casandra. No estás loca. Se besaron y en su boca florecieron madreselvas”